Cala Ginepro es una pequeña playa enclavada entre rocas graníticas y enebros centenarios, a lo largo de la costa de Bari Sardo, en Ogliastra. Menos conocida que otras playas de la zona, conserva un encanto salvaje y auténtico que la convierte en un destino imprescindible para quienes buscan rincones de Cerdeña que aún se mantengan intactos.


Se llega a Cala Ginepro en unos 15 minutos en coche desde el hotel. El último tramo de la carretera es de tierra, pero se puede recorrer con cualquier vehículo. Un breve sendero entre la vegetación mediterránea conduce a la playa. Te recomendamos que lleves calzado cómodo para el trayecto a pie.


La playa es de arena mezclada con guijarros, con grandes rocas de granito pulidas por el viento y el mar que forman pequeñas piscinas naturales. El agua es cristalina, con tonos que van del verde jade al azul intenso.


Cala Ginepro es ideal para practicar snorkel: sus fondos rocosos albergan una rica fauna marina. No olvides llevar máscara y tubo.
No hay establecimientos de playa ni servicios: llévate todo lo necesario para pasar el día.